Batalla de Araure – 5.12.1813

El 3 de diciembre de 1813 tuvo conocimiento Simón Bolívar de que las fuerzas realistas (3.500 hombres), bajo el mando del brigadier José Ceballos, se habían reunido con las de José Yáñez  en la villa de Araure (Edo. Portuguesa), y en virtud de ello, dispuso que todos los cuerpos que se hallaban en El Altar y Cojedes concurriesen a la concentración que se llevaría a cabo en el pueblo Aguablanca.

El día 4 marcharon los republicanos hacia Araure y acamparon a unos 1.000 m del poblado, frente a los realistas, los cuales se habían desplegado a la entrada de la montaña del río Acarigua; con sus alas apoyadas en sendos bosques y cubierto su frente por un pequeño lago; su espalda estaba guarnecida por un bosque; disponían, además,  de 10 piezas de artillería.

El día 5, la descubierta republicana empeñó la acción y de inmediato se vio flanqueada y cortada por una columna de caballería. La pequeña fuerza atacante fue virtualmente destruida. Entre tanto, Bolívar desplegaba en batalla sus divisiones, para reanudar el ataque. El coronel Manuel Villapol  se colocó a la derecha; el coronel Florencio Palacios en el centro y el teniente coronel Vicente Campo Elías, con el batallón Barlovento, a la izquierda. La caballería cubría los 2 flancos del dispositivo. Como reserva fue destinado un cuerpo de caballería. Ante el ataque republicano, Ceballos hizo marchar su caballería contra la derecha de los atacantes, para distraerlos y desordenarlos, pero Bolívar, atento a este movimiento, empeñó su reserva, la cual desordenó y puso en fuga a la caballería contraria.

Esta intervención de Bolívar permitió la ruptura del frente enemigo, acción que produjo gran confusión dentro de la posición defensiva, con el consiguiente triunfo de los republicanos. Una división fue encargada de recorrer el campo de batalla, el cual quedó cubierto de cadáveres  y suministros de todas las clases, en tanto que de la persecución de los vencidos se encargó el propio Bolívar. Las fuerzas republicanas marcharon ese día a Aparición de la Corteza, donde Bolívar fijó su cuartel general provisional.

BIBLIOGRAFÍA:

BARRIOS FREITES, MANUEL. Batalla de Araure. Araure: Concejo Municipal, 1971;

HERRERA R., DAVID. Batalla de Araure: Acarigua 5 de diciembre de 1947. Acarigua: Editorial Curpa, [1947];

RIVERO SALDIVIA, HERMÓGENES. Discurso de orden pronunciado en la celebración del 19 de diciembre de 1933 en el acto de inauguración del monumento erigido por el Ejecutivo del Estado Portuguesa, en el propio sitio donde el Libertador libró la celebre batalla de Araure. Barquisimeto: Editorial El Impulso, [1933];

SISO, CARLOS. La batalla de Araure: estudio histórico. Caracas: Empresas Unidas, 1938.

HEMEROGRAFÍA:

NUCETE SARDI, JOSÉ. «Araure, heroica furia humana». EN: Boletín de la Academia Nacional de la Historia. Caracas, núm. 184, octubre-diciembre, 1963.

Batalla de Vigirima – 23- 25.11.1813

Acción táctica  librada por los republicanos contra el regimiento realista de Granada, mandado por el coronel Miguel Salomón. La llegada del regimiento de Granada a Puerto Cabello  (14.9.1813) y la retirada de Simón Bolívar a Valencia brindaron a los realistas la oportunidad para tomar la ofensiva. Salió Domingo de Monteverde el 26 de septiembre con una división en dirección a Valencia, y pocos días más  tarde regresó  a Puerto Cabello, después de las derrotas sufridas  en Bárbula  (30 septiembre) y Trincheras (3 octubre). Cuando había transcurrido algo más  de un mes, hicieron los realistas otra salida y por Patanemo, se dirigieron a Guacara.

La ofensiva estaba a cargo del coronel Miguel Salomón, al frente de una columna de 1.200 hombres del regimiento de Granada, apoyados por varias piezas de artillería. El propósito de esta acción era apoderarse de Guacara y desde allí hostilizar Valencia y luego dirigir algunas partidas hacia el interior del país.

El 23 de noviembre, en la mañana, coronaron las alturas de Vigirima. Sólo hasta allí llegó aquella ofensiva, porque entre el comandante realista y sus objetivos se interpuso el general de división José Félix Ribas, procedente de Caracas con 500 infantes (coronel Leandro Palacios), el segundo escuadrón de Agricultores (200 jinetes bajo el mando del comandante Francisco Antonio Paúl) y el escuadrón de Escolares (unos 100 estudiantes). Estas unidades habían sido formadas con la urgencia que demandaba Bolívar en carta a Ribas del 11 del mismo mes.

En dicha comunicación le pide Bolívar que sin pérdida de tiempo hiciese marchar a San Carlos cuanta tropa pudiese reunir en Caracas, La Guaira y valles de Aragua; pues el enemigo se había reforzado considerablemente. El 23, a las 6 a.m., atacaron los republicanos. Una columna, bajo el mando del coronel Luciano D’Elhuyar, cargó por la izquierda hacia la cúspide; mientras que el general Ribas lo hacía por el centro. Después de 6 horas volvieron los republicanos a sus posiciones originales, sin haber podido atraer a los contrarios, a pesar de las falsas retiradas que llevaron a cabo. Al final de jornada llegó Bolívar, procedente de San Carlos, con los batallones Valencia, Girardot y 5º de la Unión. Se reanudó el ataque el 24 y se combatió durante todo el día, sin más  resultado que el mantener al enemigo en sus posiciones.

El 25 procedió Ribas al asalto final; para lo cual organizó sus fuerzas de la manera siguiente: el batallón Girardot (comandante Luis Lamprea) constituyó el ala izquierda del dispositivo; el 5º de la Unión (coronel Luciano D’Elhuyar) formó la derecha; el centro, bajo el mando del general Ribas, estaba integrado por el batallón Valencia (teniente coronel Manuel Gogorza) y los escuadrones Agricultores y Escolares (comandante Francisco Antonio Paúl); en total unos 2.000 hombres.

A las 12 m. reiniciaron el ataque los patriotas. El batallón Girardot se apoderó de las inexpugnables alturas de la derecha de la posición defensiva; mientras que el 5º de la Unión desalojaba a los realistas de todos sus puntos de la izquierda; otro tanto hacía el centro, en medio de intenso fuego de fusilería y artillería. El combate se prolongó durante 6 horas, y no cesó sino entrada ya la noche. Al abrigo de las sombras nocturnas, el coronel Salomón efectuó el desenganche de sus fuerzas e inició el repliegue.

El resultado de la acción fue el abandono general, por los realistas, de todos los puntos que ocupaban; allí hallaron los republicanos un bien organizado sistema de atrincheramiento y obstáculos  varios. La pérdida de ambos contendientes fue considerable. En manos de los vencedores quedaron 3 piezas de artillería, varios fusiles y otros suministros. Por Patanemo los realistas se retiraron a Puerto Cabello, perseguidos por el batallón 5º de la Unión, con órdenes de seguir hasta la propia base portuaria.

Batalla de Mosquitero – 14.10.1813

Acción táctica  de la Guerra de Independencia, librada en territorio del estado Guárico.  Procedente de Barcelona, José Tomás  Boves avanzaba hacia los llanos de Calabozo. Para neutralizar esta acción, despachó Simón Bolívar al teniente coronel Tomás  Montilla con una columna de 600 hombres.

En Villa de Cura, Montilla encargó al teniente coronel Carlos Padrón para que se adelantase y atacase a Boves. Informado el jefe realista del avance de Montilla, se había establecido en las cercanías del caño de Santa Catalina. El 21 o el 23 de septiembre empeñó Padrón el combate, con saldo negativo para su causa, pues Boves destruyó dos tercios de la fuerza de su atacante.

Los republicanos se replegaron hacia los valles de Aragua, y Boves ocupó Calabozo. Informado Bolívar del fracaso en Santa Catalina, envió el batallón Barlovento, mandado por el teniente coronel Vicente Campo Elías, secundado por el teniente coronel Miguel Ustáriz. A su paso por Villa de Cura, Campo Elías incorporó los restos escapados de Santa Catalina, y en el pueblo de El Sombrero fue informado del avance de otra columna, al frente de la cual venían los tenientes coroneles José María Maya y José Manuel Torres y el capitán  Manuel Cedeño.

Contramarchó Campo Elías hasta el sitio de Laguna de Montero donde se llevó a cabo la reunión de las 2 fuerzas; tras lo cual los patriotas reanudaron la marcha.

El 14 de octubre llegaron a la sabana de Mosquitero; surcada por el caño del mismo nombre y cercana al pueblo del Calvario. En la margen opuesta del riachuelo había desplegado Boves 2.500 hombres, de los cuales 500 eran de infantería; apoyados por 2 piezas de artillería. Lanzó Campo Elías el ataque; pero Boves, con una carga de varios escuadrones de caballería, rompió el ala izquierda republicana. Con el apoyo de la infantería, Maya, Torres y Cedeño cargaron contra los escuadrones realistas, con cuya acción se obtuvo la victoria. Boves y su segundo Morales se retiraron del campo con sólo 40 hombres. Campo Elías ocupó Calabozo.

Batalla de Bárbula – 30.9.1813

Durante la primera quincena de septiembre de 1813 los republicanos mantenían a Puerto Cabello bajo asedio y como consecuencia de sus operaciones, los realistas habían quedado reducidos al pueblo interior y al castillo San Felipe. El 14 del mismo mes llegó a Puerto Cabello una pequeña escuadra española, que conducía desde España al regimiento de Granada (coronel Miguel Salomón). Con la llegada de este refuerzo, la situación de los sitiados mejoró sensiblemente; sin embargo, no intentaron ninguna acción contra los sitiadores. Con el propósito de atraerlos a una batalla campal, Simón Bolívar levantó el sitio el día 17 y trasladó sus fuerzas a Valencia y con los refuerzos incorporados en esta ciudad, sus efectivos se elevaron a 1.600 hombres.

El 26 salió de Puerto Cabello una división realista mandada por Domingo de Monteverde y el mismo día la vanguardia, de 600 hombres (comandante Remigio Bobadilla), fue a situarse en las alturas de Bárbula,  mientras que el grueso quedó en Aguas Calientes, a unos 8 km de la vanguardia. Bolívar, previos los reconocimientos necesarios, distribuyó sus fuerzas por escalones, desde Naguanagua hasta Valencia y trató, por todos los medios a su alcance, de atraer a los realistas al terreno llano de Naguanagua, seguro de que, por el empleo de la caballería, su acción sería de mayor rendimiento. Pero Bobadilla no abandonó sus posiciones y el día 30 decidió Bolívar el ataque el cual se llevó a cabo en 3 columnas: Atanasio Girardot y Luciano D’Elhuyar  en el primer escalón; Rafael Urdaneta, con la reserva en el segundo. Vencida la resistencia inicial que opuso el enemigo, los atacantes coronaron las alturas.

Derrotado, Bobadilla emprendió la retirada bajo la persecución ejecutada por el escuadrón Dragones de Caracas (coronel Rafael María Rivas Dávila) El triunfo costó a los republicanos muchas bajas, entre ellas la muerte del coronel Atanasio Girardot.

BIBLIOGRAFÍA:

RAMÍREZ TORRES, ADOLFO. Batalla de Bárbula.  [Caracas: s.n., 1961];

SOCIEDAD DIVULGADORA DE LA HISTORIA MILITAR DE VENEZUELA. Batalla de Bárbula:  lección de arrojo y de obtención de gloria. Caracas: La Sociedad, 1988;

TISNES JIMÉNEZ, ROBERTO MARÍA. Un antioqueño héroe de Bárbula.  Medellín: [Editorial GranAmérica], 1968.

Batalla de Cerritos Blancos – 13.9.1813

Acción táctica  de la Guerra de Independencia, librada cerca de Barquisimeto por el teniente coronel Ramón García de Sena, contra el teniente coronel Juan de los Reyes Vargas. Concluida la Campaña Admirable (6.8.1813), Simón Bolívar se dispuso a conjurar el peligro representado por la reacción realista que se había hecho sentir en varias regiones del país.

Después de despachar sendas columnas hacia los valles del Tuy y llanos de Calabozo, partió para Valencia, donde organizó 3 columnas: 2 se dirigieron a Puerto Cabello y la tercera, bajo el mando de García de Sena, marchó a Barquisimeto; este oficial iba en calidad de comandante militar de Occidente y encargado de hacer frente a una partida realista de 1.000 combatientes, acaudillada por Reyes Vargas y secundada por el oficial y sacerdote Andrés Torrellas. Esta columna marchaba contra Barquisimeto, después de algunos triunfos en Quíbor y sus inmediaciones.

El 13 de septiembre, a las 3 horas, las tropas de García de Sena emprendieron la marcha en dirección a Quíbor, y al amanecer, hallaron a los realistas en el  área conocida como Cerritos Blancos, a unos 13 km de Barquisimeto.

Los republicanos se establecieron en unas alturas donde recibieron el ataque de las tropas de Reyes Vargas, y después de 2 horas de intenso fuego, la victoria coronó los esfuerzos de García de Sena. En su retirada, los realistas dejaron en el campo de batalla su parque de artillería, gran cantidad de fusiles, municiones y otros suministros. Sus pérdidas sobrepasaron los 200 muertos.

Las bajas de los republicanos fueron de consideración, entre las cuales se cuentan los capitanes Antonio Leanús y José María Carreño. En el boletín núm. 14 del Ejército consta que a estos oficiales y al teniente coronel Bartolomé Chávez  se debió la victoria.

BIBLIOGRAFÍA:

LECUNA, VICENTE. Crónica razonada de las guerras de Bolívar. Nueva York, N.Y.: s.n., 1950.

HEMEROGRAFÍA: Gaceta de Caracas. Caracas, núm. VI, septiembre 30, 1813.

Batalla de Taguanes – 31.7.1813

Durante la Campaña Admirable (1813), Simón Bolívar pasó de Guanare a San Carlos, adonde llegó el 26 de julio. La ciudad había sido evacuada por el coronel Julián  Izquierdo, cuando éste tuvo conocimiento del fracaso de Francisco Oberto frente al coronel José Félix Ribas en Los Horcones (22 julio). Izquierdo se dirigió a Valencia; pero no llegó a su destino porque Domingo de Monteverde le ordenó que volviese a San Carlos. El 29 de julio en la noche, supo Bolívar que Izquierdo se hallaba en Tinaquillo, con posibilidad de lanzar un ataque contra los republicanos. A esa hora se puso en marcha Bolívar y en la mañana del 31 de julio, se presentó ante su contrario en la sabana de Los Pegones. Izquierdo retrocedió y fue a desplegarse en batalla en la sabana de Taguanes; Bolívar procedió al ataque con su infantería al frente y la caballería en el ala derecha; con esta última desbordó el flanco enemigo, buscando su retaguardia. Para neutralizar esta maniobra, Izquierdo emprendió una ordenada retirada, que fue sostenida durante 6 horas, con el objetivo de llevar a sus fuerzas a terreno alto, donde la caballería republicana resultaría ineficaz. Comprendió Bolívar lo que sucedería si los realistas escapaban de la sabana, y entonces tomó la decisión de montar más  de 100 infantes en la grupa de las caballerías, para que, al abrigo de los fuegos de los infantes, hiciese la caballería sus acometidas, y a la vez, la infantería actuase protegida de los contraataques de Izquierdo. Se ejecutó el ataque en la forma ordenada con satisfactorios resultados: Rafael Urdaneta, Atanasio Girardot, Luciano D’Elhuyar, Teodoro Figueredo, Bartolomé Chávez y otros se precipitaron sobre los realistas; apearon sus infantes y, mediante esta combinación de caballería e infantería, arrollaron a sus contrarios. La victoria fue completa. Todas las tropas realistas quedaron cortadas, y sólo un soldado pudo escapar a Valencia. El coronel Izquierdo, gravemente herido, murió días más  tarde en San Carlos.

BIBLIOGRAFÍA:

IRIBARREN CELIS, LINO. El combate de Taguanes. San Carlos: Ejecutivo del Estado Cojedes, 1963.